Cuando pensamos en el alma de nuestro restaurante, inmediatamente nos invaden el genio y la pasión del enólogo que nos da nombre. Hoy, más que nunca, es un honor para nosotros celebrar la inmensa trayectoria de Michel Rolland, una figura eterna cuya historia transformó para siempre la cultura del vino mundial y, de manera muy especial, la de nuestra querida Argentina.
La vocación de Michel no fue una casualidad; la lleva en la sangre. Creció inmerso en el mundo vitivinícola, rodeado de viñedos y bodegas en Burdeos, donde su familia ya cultivaba la tierra y elaboraba vino con dedicación. Esta herencia sentó las bases de un camino que lo llevaría a convertirse en uno de los consultores de vino más influyentes del planeta. Su filosofía, centrada en la búsqueda incansable de la calidad y la expresión máxima de cada terruño, revolucionó la enología moderna.

Pero su corazón encontró un segundo hogar lejos de Francia, aquí mismo, en Argentina. Michel se enamoró de la diversidad de nuestros suelos y del potencial inmenso de nuestras uvas. Su visión y compromiso con el vino argentino lo llevaron a conformar Clos de Los Siete, un emprendimiento visionario en el Valle de Uco, Mendoza, donde reunió a un grupo de viticultores franceses para crear vinos de altísima gama. Este proyecto no solo consolidó su presencia en el país, sino que también elevó el perfil del vino argentino a nivel internacional.
Los éxitos de Michel son innumerables. Sus consejos han sido el pilar de bodegas icónicas en todas partes del mundo, y sus vinos han cosechado los más altos reconocimientos y puntuaciones, deleitando paladares exigentes y marcando tendencias. Cada botella que lleva su impronta es un testimonio de su maestría, su meticulosidad y su habilidad para extraer la esencia pura de la uva.

Para Michel, Argentina nunca fue solo un destino de trabajo; fue el lugar donde forjó lazos profundos y donde siempre se sintió en casa. Su amor por nuestra cultura, nuestra gente y el ritual sagrado del asado permanece presente en cada rincón de nuestro espacio. En Michel Rolland Grill & Wine, cada plato y cada copa son un brindis a su memoria y un reflejo de esa pasión que él sembró con tanta generosidad.
Te invitamos a sumergirte en su legado y a disfrutar de esta experiencia creada en su honor. Porque, como bien nos enseñó Michel, el vino es, ante todo, una celebración para compartir.


